JOVELLANOS ( Bicentenario-Año 2011)



Baltasar Melchor Gaspar María de Jove Llanos y Ramírez 

  Este año estamos celebrando el bicentenario del hij0  más ilustre que tuvo Gijón en  toda su historia. Con tal motivo se presentan dos exposiciones muy interesantes:" 

                                  

En el Antiguo Instituto :" El gran legado de Jovellanos 200 años despuésEsta exposición fue organizada por La Asociación de antiguos alumnos del Instituto y finalizó el dia 20 de mayo.

Organizada por  Acción Cultural Española, El Ayuntamiento de Gijón y Cajastur y  con dos sedes: El Centro Cultural Palacio Revillagigedo y la Casa Natal de Jovellanos, la exposición titulada:
                                 " La luz de Jovellanos".


En el Museo Casa Natal de Jovellanos se muestran objetos de carácter personal, de ahí que se titule como:
                                         " El ilustrado en casa"

     Retrato  hecho por Ignacio Suárez Llanos en 1864. Actualmente cedido por el  Ayuntamiento de Gijón para la exposición.
Enlace para conocer detalles de esta exposición  : http://www.jovellanos2011.es/ 

  Centro Cultural Palacio Revillagigedo



Entre las dos sedes se exhiben unas 256 piezas procedentes de 80 fondos diferentes, destacando especialmente por su valor e interés histórico, los dos retratos de Jovellanos pintados por Goya y el que realizó Juan Meléndez Valdés.
La exposición permanecerá abierta hasta el día 4 de septiembre.

Retrato de Jovellanos hecho por el pintor gijonés Nicanor Piñole y que figura en la exposición.

                                      La vida de Jovellanos
   


La casa donde nació.  En la actualidad " Museo Casa Natal de Jovellanos".

Nacido  en el seno de una noble familia el día 5 de enero del año 1744  fue bautizado con los nombres de : Baltasar Melchor Gaspar y María de Jove Llanos y Ramírez.
Destinado por su familia a la iglesia, estudió primero en Oviedo y después en Ávila, donde cursó en el seminario establecido por el obispo asturiano Romualdo Velarde y Cienfuegos. Se graduó de bachiller en Cánones por la Universidad de Osma en 1761, título que incorporó  a la de Ávila en 1763 y ese mismo año obtuvo la licenciatura.
En mayo de 1764 es elegido Colegial Mayor de San Ildefonso de Alcalá. Cuatro años después se disponía a opositar a una canonjía doctoral de la catedral de Tuy pero, disuadido de su destino eclesial, su vida cambia de rumbo.
 El 13 de febrero de 1768  el rey Carlos III  le nombra Alcalde del Crimen de la Real Audiencia  de Sevilla. Allí, en medio de un ambiente ilustrado, se inicia en las novedades literarias, la reforma de los estudios, la interpretación de la historia y los problemas económicos de la época, entre otros. Amante de la verdad, del orden y la justicia, firme en sus resoluciones, aunque benévolo con los desvalidos, incansable en el estudio y fuerte para el trabajo, asciende a Oidor de la Audiencia sevillana en marzo de 1774, llegando a ser uno de los miembros más destacados de su Sala de Gobierno.
El 27 de agosto de 1788, el rey le nombra Alcalde de Casa y Corte. Parte a Madrid con gran dolor en su corazón al tener que abandonar el lugar donde tan feliz había sido.
En la corte se le abren todas las puertas. Ingresa en la Sociedad Económica Matritense, en la Academia de la Historia, en la Academia Española, en la de Cánones y en la de San Fernando.
En 1780 asciende a Consejero de las Órdenes Militares. Pide entonces, como era preceptivo, un hábito de Caballero, decidiéndose por la Orden  de Álcántara.

                                

Será  la  época  de  mayor  actividad  de  Jovellanos.  Trabaja  en  diversidad  de  asuntos :  la Reforma de estudios universitarios de los frailes de las Ordenes Militares.  Plan de  reforma industrial de Asturias. Plan para encauzar la explotación de las recién descubiertas minas de carbón asturianas.  Descripción de los principales monumentos de Oviedo y León. Estudios sobre la agricultura, la industria, las romerías y costumbres asturianas.



Uno de los retratos que Goya le hizo a Jovellanos de quién fue amigo.
 Cedido por el museo  de Bellas Artes de Oviedo para la Exposición del bicentenario, puede verse en Centro Cultural Palacio Revillagigedo del 15 de abril al 4 de septiembre de 2011. 

El 30 de agosto de 1782 propone al  Ayuntamiento gijonés un plan  para mejorar  la  villa  que sentó las bases del crecimiento urbano, el desecamiento de los humedales, el trazado de calles y paseos y  su embellecimiento con arbolado, recomienda plantar álamos, pinos y sauces. Su árbol preferido era el álamo blanco.El plan incluía un ensanche, el ensanche jovellanista: calles trazadas de norte a sur y cortadas verticalmente.  Se sabe que en 1797 ya se habían desecado las marismas y  que Jovellanos había propuesto que se parcelara el terreno y fuese repartido entre los vecinos. También impulsó la carretera de Castilla, las reformas en el puerto y el libre comercio, principalmente con América. 

Con la subida al trono de Carlos IV y el comienzo de la Revolución Francesa, cambia la política española. Jovellanos no goza de simpatías en la nueva corte. Su amigo Francisco de Cabarrús, director del Banco de San Carlos de cuya Junta formaba parte Jovellanos, es encarcelado y él cree en su inocencia por lo  que decide ayudarlo creándose con ello muchas enemistades. Así el 28 de agosto de 1790 recibe la orden de abandonar Madrid y viajar a Asturias. El destierro duró hasta 1797 y fue uno de los periodos más fructíferos de Jovellanos . En Gijón termina el " Informe en el expediente de la Ley Agraria" y la " Memoria sobre los espectáculos públicos" y funda el " Real Instituto Asturiano  de Náutica y Mineralogía"  ( Instituto de Jovellanos)
     
El año 1791, Jovellanos propone la creación en Gijón  de una Escuela de Mineralogía y Náutica. Según expone, le parece conveniente unir los dos tipos de enseñanzas .
Pese a las dificultades e impedimentos puestos por la Audiencia de Asturias, el Consejo de Estado de 30 de noviembre de 1792, proclama que "...Si la escuela se estableciere en Gijón, se admite la oferta hecha por el Capitán de navío Don Francisco de Paula Jovellanos de ceder para ello una casa propia en dicha villa y de encargarse de algunas de las partes de la enseñanza, dándole las gracias por su generosidad y patriotismo . 

         
                                                                                                                                                                                                                 
                             Esta casa llamada Casa del Forno por el horno que había allí, fue la  que Francisco de Paula cedió para sede del Real Instituto.Lo fue desde 1794 hasta 1806.


Actualmente se conserva la casa convertida en hotel-restaurante: "La Casona de Jovellanos"


                                                              Placa conmemorativa

Jovellanos supo que el Ayuntamiento de Oviedo y la Diputación querían instalar la Escuela en Oviedo.  Entre Oviedo y Gijón estalló una  gran disputa . La Universidad de Oviedo respondió con argumentos tan vergonzosos como estos : en la villa de Gijón no hay universidad ni biblioteca y los alumnos serán fundamentalmente hijos de marineros y por tanto pobres para sostener  sus estudios. La queja de la ciudad de Oviedo va en el mismo sentido. Jovellanos responde de forma contundente. Explica con claridad que sus fines son muy distintos a los de la Universidad y que ésta no los ha comprendido: frente a las carreras universitarias, el Instituto pretende formar especialistas con una base teórica, gentes capaces de explotar una mina o pilotar un barco con una buena preparación previa. Para él, la base del progreso económico es la instrucción y por medio de ella se logrará que Asturias y sus gentes puedan alcanzarlo.
La solución llegó el  8 de mayo de 1793  triunfando Jovellanos en su empeño. Él mismo pronuncia la oración inaugural el 7 de enero de  1794, una síntesis magnífica de su pensamiento.
Ese día Gijón estalló en una gran fiesta. En una de las puertas del Instituto se colocó el blasón que estrenaba. El escudo dividido en dos cuarteles con su lema en la orla: "Quid verum, quid utile" que se repetía en castellano en lo alto: " A la verdad y a la utilidad pública".





 .



La Inquisición  causó muchos problemas a Jovellanos.El cardenal Lorenzana (en la fotografía) denegó por dos veces el permiso pedido por Jovellanos para que la biblioteca del Instituto tuviera libros prohibidos de física y mineralogía. El permiso no fue concedido hasta 1798.
Este mismo año también la Inquisición intentó prohibir su obra " El informe en el expediente de la Ley Agraria " pero no consiguió su propósito.


 La casa donde se había instalado provisionalmente el Instituto se queda pequeña y se piensa en la necesidad de construir un nuevo edificio. El 15 de mayo de 1796 Jovellanos cursa la petición al rey, siendo respondida ésta de forma favorable. Para entonces ya había conseguido  un solar cedido por el Ayuntamiento de Gijón y en 1798 se inician las obras de construcción del nuevo edificio.

Durante los años que permaneció en Gijón, la corte cambió bastante. Godoy, hombre inteligente y ambicioso que pretendía realizar ciertas reformas y contar para ello con los más importantes ilustrados, influyó en el rey Carlos IV para que nombrase a Jovellanos embajador en Rusia cargo que éste rechaza. Posteriormente, el 13 de noviembre de 1793, le nombra  Ministro de Gracia y Justicia .   Este cargo le supuso  un gran sacrificio y sólo  permaneció en él  nueve meses pues a punto estuvo de costarle la vida.
 La  actitud de Jovellanos en el ministerio fue poco dada a la adulación. Sus críticas a las costumbres y corruptelas de la corte ( véase la " Sátira contra la mala educación de la nobeza") y las acusaciones de sus enemigos propiciaron su cese  como ministro nueve meses después , el 24 de agosto de 1798.

El retrato que Goya le hizo a Jovellanos siendo ya Ministro de Gracia y Justicia

Jovellanos regresa a Gijón y reemprende su actividad. La enseñanza en el Instituto continúa y tiene varios proyectos, entre ellos la fundación de una Academia Asturiana para el estudio de la historia.
 En diciembre de 1800 vuelve Godoy al poder. La lucha contra Jovellanos no había terminado, fue acusado de hereje y sin pruebas, detenido el 13 de marzo de 1801 y  desterrado a Mallorca, primero a la cartuja de Valldemosa y luego a la prisión del castillo de Bellver.  Durante los años de presidio, su salud empeoró pero continuó con sus estudios y trabajos.
Cuando el motín de Aranjuez coloca en el trono a Fernando VII, Jovellanos es liberado por orden de 22 de marzo de 1808.  La  guerra de La independencia estaba a punto de empezar. El grupo ilustrado se escinde, unos apoyan a los hermanos Bonaparte en la creencia de que ellos podrían resolver los problemas de España. Otros opinan todo lo contrario. Los primeros proponen a Jovellanos como ministro de José Bonaparte cargo que él rechaza, aceptando en cambio el nombramiento de representante en la Junta de Asturias; y junto con su amigo el marqués de Camposagrado, en la Junta Central. Con ésta se desplaza a Madrid, Sevilla y después a Cádiz donde elabora un proyecto de Cortes que ni siquiera será discutido.
 Vuelve para Asturias el 26 de febrero de 1811, tras la instauración de la regencia, pero una tormenta desvía su barco, el bergantín Nuestra Señora de Covadonga, hacia Galicia y pasará varios meses en Muros ya que Asturias estaba ocupada por los franceses.  Allí escribe y publica la "Memoria en defensa de la Junta Central" en la que expone sus ideas políticas.
Libre Gijón de los franceses, emprende el viaje por tierra hacia Asturias el 17 de julio de 1811 y entra en Gijón el 6 de agosto ( la Enciclopedia Asturiana cita el 7 como día de llegada).  Encuentra la ciudad en una situación lamentable y su querido Instituto usado como cuartel y cuadra por los invasores, lo que le causa un gran dolor . Redacta una circular pidiendo la ayuda de todos los asturianos.
Pero los franceses invaden de nuevo Asturias y Jovellanos huye, embarcando en el bergantín Volante el 6 de noviembre. Tras una gran tempestad llegan a Puerto de Vega el 14 del mismo mes. Allí es alojado en la casa de Antonio Trelles Osorio y gravemente enfermo de pulmonía, fallece el día 28 de noviembre de 1811.



Estado actual de la  casa donde falleció

La placa colocada en la casa

Fue enterrado en la iglesia de Puerto de Vega y allí permaneció hasta setiembre de 1815 en que sus restos fueron trasladados a Gijón y enterrados en el cementerio que él mismo había promovido.

Iglesia de Santa Marina de Puerto de Vega





Lápida en la iglesia de Santa Marina en el lugar donde reposó Jovellanos desde 1811 hasta 1815

El 20 de abril de 1842, los restos de Jovellanos fueron trasladados a la iglesia de San Pedro, donde permanecieron hasta el 1 de septiembre de 1936 en que fueron sacados por Pachín de Melás que temía por su desaparición ya que la iglesia estaba ardiendo.
Ese día, Pachín se dirigió al Ayuntamiento y sin protocolo alguno solicitó ver al alcalde, su amigo Avelino González Mallada, quien  le autorizó a proceder en consecuencia. Pachín estimaba que la situación era grave, y  acompañado de dos municipales, se dirigió a toda prisa a la iglesia de San Pedro consiguiendo, de esta manera, salvar del incendio los restos de Jovellanos  que a continuación  trasladó a la Escuela de Comercio.


      Jovellanos reposó en la iglesia de San Pedro de Gijón y esta placa lo recuerda.


Restos de Jovellanos en la Escuela de Comercio (fot. de Luis Cuesta)

Poco después, el 6 de octubre, intervienen las autoridades competentes  para hacerse cargo de los restos, este hecho lo reflejan en una carta enviada al director de la Escuela Profesional de Trabajo que hace partícipe de ella a Pachín de Melás.
El día 3 de  febrero de 1978  los restos fueron llevados a la capilla de Los Remedios, al lado de la que fuera su casa.


Mausoleo de Jovellanos en la capilla de Los Remedios.

La lápida, dice así:

D.O.M.
AQUI YACE EL EXCMO. SEÑOR D. GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS, MAGISTRADO, MINISTRO, PADRE DE LA PATRIA, NO MENOS RESPETABLE POR SUS VIRTUDES, QUE ADMIRABLE POR SUS TALENTOS; URBANO, RECTO, INTEGRO, CELOSO PROMOVEDOR DE LA CULTURA Y TODO ADELANTAMIENTO EN SU PAÍS, LITERATO, ORADOR, POETA, JURISCONSULTO, FILÓSOFO, ECONOMISTA, DISTINGUIDO EN TODOS LOS GÉNEROS, EN MUCHOS EMINENTE, HONRA PRINCIPAL DE ESPAÑA MIENTRAS VIVIÓ, Y ETERNA GLORIA DE SU PROVINCIA Y DE SU FAMILIA, QUE CONSAGRA A SU ESCLARECIDA MEMORIA ESTE HUMILDE MONUMENTO.
R.I.P.A.
NACIÓ EN GIJON EN 1744.
MURIÓ EN EL PUERTO DE VEGA EN 1811.

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